Gloria Steinem
15 TEXTOS Y FRASES FUNDAMENTALES

¿Qué ocurriría, por ejemplo, si de pronto, por arte de magia, los hombres pudieran tener la menstruación y las mujeres no?
La respuesta está clara: la menstruación sería un acontecimiento de hombres, totalmente envidiable y del que se podría presumir:
-Los hombres hablarían del tiempo de duración y de la cantidad de su período.
-Los muchachos celebrarían el inicio del periodo -ansiada prueba de su masculinidad- con rituales religiosos y fiestas sólo para hombres.
-El Congreso subvencionaría el Instituto Nacional de la Dismenorrea para combatir las molestias del mes.
Compresas y tampones recibirían subvenciones federales por lo que serían gratuitas.
«Todo el mundo con útero no tiene que tener un hijo, del mismo modo que todo el mundo con cuerdas vocales tiene que ser cantante de ópera».

El feminismo no es una idea radical, es la idea simple de que las mujeres deben ser tratadas como seres humanos.
SI LOS HOMBRES SE PUDIERAN QUEDAR EMBARAZADOS, EL ABORTO SERÍA SAGRADO.
Las mujeres siempre estamos mejor vistas cuando nos sacrificamos; y sacrificarse es siempre sinónimo de incluir a los hombres, a pesar de que para un hombre sacrificarse no suele significar la inclusión de la mujer.
« Lanzarme a la carretera –me refiero a dejarse llevar por la carretera- cambió a la persona que creía ser. La carretera es caótica, tan caótica como la vida real. Nos saca de la negación y nos arroja a la realidad, nos saca de la teoría y nos arroja a la práctica, de la prudencia a la acción, de la estadística a las historias; en definitiva, nos sacas de nuestras mentes y nos arroja a nuestros corazones. Juntos con los peligros reales y el buen sexo, la carretera es una de las cosas que te hacen estar cien por cien vivo en el presente. »
Gloria Steinem. Mi vida en la carretera (2005)

La verdad te liberará, pero primero te enfurecerá
ERES LA MISMA PERSONA
DESDE QUE NACES, PERO VAS ENCONTRANDO NUEVAS MANERAS DE EXPRESARTE
La solidaridad entre las mujeres es un poderoso arma contra la opresión
Nada cambia más significativamente la ecuación de género que la libertad económica de las mujeres.
Hemos empezado a criar más a nuestras hijas como nuestros hijos, pero pocos se atreven a criar más a sus hijos como a sus hijas.
“Si me hubiera casado cuando se suponía que debía casarme, habría perdido mi nombre, mi residencia legal, mi calificación crediticia y muchos de mis derechos civiles”

